piezas publicadas en catorce meses.
Más de una al día, para once marcas. Detrás hay 1.265 activos producidos, contando cada video y cada lámina de carrusel.










Tres cuentas que ya existían y que hoy se ven, publican y venden distinto.
Mil Empaques tenía vitrina, no comunidad. Le cambiamos el tema —del empaque al emprendedor— y hoy llegan clientes a la tienda que reconocen a los empleados por los videos.
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Después
AndroidCellCo ya publicaba. Faltaba que todo pareciera la misma marca. Ordenamos la línea gráfica, subimos la calidad del video y convertimos al equipo de la tienda en el elenco de la cuenta.
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Café y Aroma no necesitaba verse mejor. Necesitaba vender con el contenido. Unificamos la línea gráfica y nos volvimos parte del negocio: cada festividad estrena una caja, y el video es la forma en que se vende.
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Más de una al día, para once marcas. Detrás hay 1.265 activos producidos, contando cada video y cada lámina de carrusel.
Una de cada dieciocho personas que vio un video. Ver es pasivo; buscar no.
Dos cuentas detenidas que sumaban 250 seguidores hoy suman 6.250. Audiencia construida, no comprada.
Antes eran mil. Misma cuenta, misma inversión publicitaria: la pauta no compra likes.
Un cliente del sector legal que no pasaba de diez mil, incluso pautando fuerte.
Producción medida entre mayo de 2025 y julio de 2026 sobre las once marcas atendidas. Métricas de alcance y crecimiento tomadas de TikTok Analytics de los últimos doce meses, únicamente en cuentas bajo gestión completa de Tradicional. Las dos últimas cifras corresponden a marcas donde entregamos contenido sin gestionar la cuenta, comparadas contra su propio histórico.
Nos ajustamos al camino que cada marca necesita.
Llegamos con su cuenta ya estudiada y con lo que están haciendo otras marcas del sector. Escuchamos qué quieren decir y ponemos también lo nuestro sobre la mesa.
Contenido, guiones y fechas. Todo escrito y aprobado antes de encender una cámara.
Lo que nadie más hace
Nunca juntamos clientes en la misma jornada. Hay hora de llegada, no hay hora de salida:
terminamos cuando el contenido está listo, no cuando se acaba el día.
Si gestionamos la cuenta, el contenido sale en las fechas que ya estaban en la parrilla. Si solo producimos, entregamos en la fecha acordada.
Miramos qué pasó: lo que vimos nosotros y lo que vio el cliente. De esa conversación sale la siguiente parrilla.
Y vuelve a empezar, cada mes.